"El sector
agropecuario es el principal aportador económico y social en
el país, es una actividad que a más de generar trabajo,
produce alimentos y es generador de divisas, pero tiene
varios obstáculos para poder desarrollarse; uno de ellos; es
la disgregación y polarización del sector, desarticulación
entre los actores de la cadena, desigualdad entre regiones y
territorios, lo cual genera e incrementa los costos de
transacción.
En el
sector rural, el agricultor realiza sus actividades con la
participación de su familia. Si analizamos el mecanismo de
los cultivos en este medio, encontramos que el agricultor se
acostumbró a trabajar solo y, en ocasiones, recibe ayuda de
diferentes entidades dejando de lado la posibilidad de
compartir su vocación de campo con otros productores de la
zona.
La Cámara
de Agricultura I Zona, entre otras instituciones, contribuyó
en el diseño de las Políticas de Estado para el Sector
Agropecuario, las cuales deben implantarse para garantizar
el desarrollo del sector y su inserción en las nuevas formas
de producción y comercialización.
La Asociatividad en Cadenas y Territorios
Se fundamenta en el bajo nivel de organización del sector,
la cual tiene fuertes consecuencias directas en muchos
aspectos y, por lo tanto, deberá ser una de las prioridades
de la política de estado de los próximos 10 años.
La Asociatividad es una condición indispensable para generar
mejores oportunidades de mercado para pequeños y medianos
productores agropecuarios. Para lograr este propósito
es necesario reforzar los siguientes aspectos:
-
Programas de capacitación y transferencia con adopción de
tecnología grupal.
-
Manejo de los temas de sanidad agropecuaria, inocuidad
de alimentos y trazabilidad con registros.
-
Comercialización organizada
-
Acceso a Insumos y crédito
-
Agregación de Valor mediante el fortalecimiento de las
cadenas agroproductivas.
-
Difusión de la información y gestión del conocimiento en
todos los aspectos claves del sector con oportunidades
de mercado, condiciones de acceso al mercado, tecnología
y gestión.
-
Gestión organizacional de las empresas
agropecuarias ( familiares, asociativas, PYMES)
Estos puntos constan en la publicación de las Políticas para
el Sector Agropecuario Ecuatoriano 2006-2016, dentro del
capítulo de Políticas Sectoriales.
Asociatividad = PYMES
La implementación de un cronograma de actividades en
beneficio del Sector Agropecuario - especialmente para los
pequeños y medianos productores- debe partir de una
capacitación planificada y permanente en temas que
incentives la conformación de los grupos asociativos y se
comprendan las ventajas de este modelo organizacional, tanto
para mejorar la frontera productiva, como para obtener mayor
rentabilidad a través de la reducción de costos y
optimización de recursos.
Se debe poner énfasis en la necesidad de cambiar de
mentalidad a nuestros productores, dejar de lado la
tradicional forma de trabajar en solitario y sentir que - a
pesar de todo esfuerzo- no se consigue mejorar las
condiciones de vida. Lo ideal será promover que los
pequeños productores de zanahoria, frutas, tomate, papa,
etc., se unan bajo una filosofía empresarial, de tal manera
que proyecten dar valor agregado a su producción. Por
ejemplo si producen frutas - a más de venderlas al mercado -
podrían elaborar mermelada o concentrados, este sería el
primer paso hacia la conformación de PYMES en el sector
agropecuario.
Aún cuando son evidentes las limitaciones y debilidades del
sector, es indispensable afrontarlos para emprender las
transformaciones que se requieren, para los pequeños
productores agropecuarios - a través de la innovación y
transferencia tecnológica - creen ventajas competitivas y
ofrezcan variedad de productos a los mercados. Un
accionar organizado es el camino para que las entidades
financieras y de seguros busquen modelos de crédito y seguro
para este sector productivo."