“Temas fundamentales”
DESCONEXIÓN
DE LAS NUEVAS GENERACIONES
Jorge Madera Castillo*
Hablamos de los ciudadanos que frisan edades de cero a 30 años y que
suman aproximadamente 6,5 millones de ecuatorianos, constituyendo la
base de la pirámide poblacional; un grupo humano que se viene con
una fuerza que no nos imaginamos. Son la generación Y, generación
“net”, y otros la llaman la generación “Light”.
Son diferentes en muchos aspectos a quienes nacimos después de la II
Guerra Mundial, los que hacemos la Generación X. Pero son
diametralmente distintos y totalmente desconectados de sus abuelos,
quienes nacieron antes de los años 40.
Esta generación “Light” ha nacido y crecido en una era donde la
computadora, la televisión, el celular, el Internet son el pan de
cada día. Apuestan a la tecnología. Son gente con paradigmas
distintos y con una visión sobre la vida muy diferente a los otros
dos grupos generacionales. Miran más por sí mismos, por su propio
desarrollo personal antes que por los problemas de su ciudad,
provincia y país, pues además piensan que éstos deben ser resueltos
por los viejos. Son “light” pues tienen una movilidad
increíble: no tienen problema en estar aquí o allá; no se siembran
en ninguna parte; no se casan pronto; su misma situación ya les
obliga a pensar en el internacionalismo y en la competitividad como
pan de cada día en lo personal y en lo profesional
Esta desconexión generacional sucede ya en la mayoría de países.
Pero en nuestro Ecuador este fenómeno se torna color de hormiga. Por
qué?.
Mientras las élites, los arquitectos de nuestro desastre como país
se pertenecen a las otras dos generaciones, estos jóvenes sienten
que aquellos les impiden realmente actuar. Les hacen sombra. En
vista de que están impedidos y además cuentan con una gran
movilidad, no es problema para ellos emigrar y dejar que los viejos
“sigan nomás” con lo suyo; o simplemente dedicarse a su desarrollo
personal pues, la sociedad de consumo en la que nacieron les exige
ser alguien, ser profesionales, contar con ingresos interesantes
para financiar su celular, la disco, el iPod, el tunning del auto,
el viaje, la laptop, la moto, el jean, las gafas costosas, los Nike
de moda, el Internet, etc., que en su escala de valores tienen una
ubicación preponderante. Realmente viven otro mundo.
El problema no sería tan grave si las generaciones anteriores
hubiesen sabido retirarse a tiempo y preparar sistemáticamente la
renovación generacional.
Lejos de aquello, podemos observar que en los sectores empresariales,
por ejemplo, todavía siguen funcionando los esquemas familiares
rígidos liderados por los abuelos que no dan el brazo a torcer. En
los círculos políticos tenemos personajes que llevan décadas
ejerciendo lo mismo y lo mismo, contribuyendo al mantenimiento del
orden imperante…..y todavía aspiran a ser reelectos!Los
sectores académicos no han jubilado a una cantidad de teóricos de la
vieja guardia, de la era de la piedra que no saben lo que es un
computador, y que siguen enseñando sistemas caducos a una generación
que madrugó en otro mundo y está creciendo con aspiraciones
inimaginables.
Quienes estamos conscientes de este problema aspiramos a que esta
nueva generación tome conciencia de lo que está sucediendo y se
encargue de destronar a los autores del desastre, empezando a tomar
para sí
determinados liderazgos. Pero que lo hagan con un gran sentido de
responsabilidad y decencia, rompiendo paradigmas y marcando
grandes diferencias con lo que se ha estilado hasta este momento.
Es muy claro que el mundo de este milenio pertenece a las nuevas
generaciones, y que los veteranos ya no cuadran en muchos aspectos
por más que hagan esfuerzos supremos por estar “al ritmo de la
moda”, porque sencillamente no tuvieron una formación para el
milenio actual.
Pero también es importante reconocer que la fuerza de la juventud y
sus capacidades tienen que ser enriquecidas por el consejo de esa
gran cantidad de personas mayores de mucha sabiduría y de buena
índole que cuentan con todo un cúmulo de experiencias de vida,
valores y principios que siempre serán fundamentales en cualquier
tiempo.
Es allí precisamente, en ese punto, donde debe establecerse la
conexión generacional. Los países de mayor y mejor desarrollo humano
cuentan entre otras cosas, con potentes mecanismos de enlace
intergeneracional, donde a los viejos les dan la oportunidad de
enseñar y aconsejar a los jóvenes…………..mientras aquí los tenemos
apartados y abandonados a su suerte.
Uno de nuestros grandes retos entonces: rediseñar un Estado que
brinde oportunidades para todos, promoviendo ejes transversales como
éste.
ING. JORGE
MADERA CASTILLO
jmaderasociad@hotmail.com