Quito - Septiembre 30  -  2006

Año 3 No. 78

Boletín Informativo de la Cámara de Agricultura de la I Zona

HERRAMIENTAS EMPRESARIALES
Leyes y Reglamentos

Nº 2006-50

EL CONGRESO NACIONAL

Considerando:

Que el artículo 148 de la Ley de Seguridad Social, exime a los empleadores del sector de la construcción de la obligación de remitir al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social los avisos de entrada y de salida de sus trabajadores, y que el tiempo de servicio se acredita con la planilla de remisión de aportes;

Que es conveniente conceder igual exención a los empleadores del SECTOR AGRÍCOLA, debido a la evidente movilidad de los trabajadores de este sector, para que puedan acceder a las prestaciones del Seguro Social Obligatorio, sin que los empleadores puedan alegar dificultades de trámite para no cumplir con la obligación de afiliarles a este Seguro; y,

En ejercicio de sus facultades constitucionales y legales, expide la siguiente:

LEY REFORMATORIA A LA LEY DE
SEGURIDAD SOCIAL

Art. 1.- En el primer inciso del artículo 73 de la Ley de Seguridad Social, luego de: "... primeros quince (15) días", sustitúyase el punto (.) por una coma (,) y, agréguese lo siguiente: "con excepción de los empleadores del sector agrícola que están exentos de remitir los avisos de entrada y de salida, acreditándose el tiempo de servicio de los trabajadores únicamente con la planilla de remisión de aportes, sin perjuicio de la obligación que tienen de certificar en el carné de afiliación al IESS, con su firma y sello, la fecha de ingreso y salida del trabajador desde el primer día de inicio de la relación laboral. El incumplimiento de esta obligación será sancionado de conformidad con el Reglamento General de Responsabilidad Patronal.".

Art. 2.- La presente Ley Reformatoria entrará en vigencia a partir de su publicación en el Registro Oficial.

Dada, en la ciudad de San Francisco de Quito, Distrito Metropolitano, en la Sala de Sesiones del Congreso Nacional del Ecuador, a los once días del mes de julio del año dos mil seis.

f.) Dr. Wilfrido Lucero Bolaños, Presidente.
f.) Dr. John Argudo Pesántez, Secretario General.

OPORTUNIDADES DE NEGOCIO

ASERTEC, empresa de servicios de alimentación en Quito, busca contactar con productores de hortalizas, papas, frutas, arroz y demás productos  para la elaboración de alimentos. 

Mayores informes:
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NOVEDADES AGROECUADOR

NOTICIAS

En días pasados se llevó a cabo en Quito el Primer Congreso Internacional de las Cámaras de la Producción, cuyo propósito central fue la definición de su rol en la sociedad;  se analizó su participación en la construcción de una agenda de competitividad, que permita conjugar las acciones del sector privado con el sector público, académico y social, a fin de presentar un solo frente hacia la apertura global de los mercados y el desarrollo sostenible del país.

En la gráfica, el Presidente de la Cámara de Agricultura I Zona, Arq. Patricio Donoso, durante su intervención en este evento.

EVENTOS

II CONGRESO NACIONAL DE INVESTIGACIÓN, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN

La Escuela Superior Politécnica del Litoral, se encuentra organizando este II Congreso Nacional a realizarse los días 14 y 15 de noviembre del año en curso.  Los objetivos del eventos son presentar los resultados de las investigaciones en el área Científico Tecnológica, estrechar relaciones entre universidades, instituciones de investigación y la industria, a fin de intercambiar ideas, tendencias y difundir los avances en Ecuador y América Latina en 4 áreas científicas: Tecnología, Ciencias Naturales, Ciencias Humanísticas y Sociales y Matemáticas y Lógica.

Mayores informes en:
http://www.espolciencia.espol.edu.ec
Contacto: Sylvia Alvarez
Telfs. (04) 2269-760 09-9324100

SERVICIOS

Cursos de Computación

Le invitamos a participar en el próximo Taller Intensivo de Computación, que estará dictando la Cámara de Agricultura I Zona, durante la semana del 23 al 27 de Octubre 2006, con una duración de 40 horas. Contiene los temas esenciales para ponerse al día en la tecnología. El taller se llevará a cabo en la ciudad de Machachi.  Puede optar por alojamiento con tarifas muy convenientes.

Inversión por participante: US$ 60.00... 10% de descuento para las primeras 6 inscripciones.

 
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MESA DE NEGOCIACION AGRICOLA
Una opción para mejorar el Sistema Producción-Comercialización-Consumo

Introducción

La agricultura se ha mantenido como la actividad que proporciona un nivel de ingresos considerable en las economías de estos países; en tal sentido, los gobiernos se preocupan por incorporar planes y estrategias de fomento a la productividad.   El índice de crecimiento productivo que presentan estas economías se relaciona directamente con el volumen producido, incrementado exponencialmente y mejorado por la eficiencia en la utilización de los recursos, mismos que se enfrentan a un continuo agotamiento a lo largo del tiempo.

Este incremento en la productividad no debería ser un problema para el desarrollo económico si la  competencia entre los oferentes mundiales por la captación de mercados fuese equitativa. Sin  embargo, los factores de producción desiguales no generan las mismas oportunidades a cada Estado; se genera una competencia en niveles contrapuestos. Uno de los factores de producción que más se beneficia para incrementar la productividad es el de capital, con la aplicación de subsidios.

La producción subsidiada beneficia directa o indirectamente a varios participantes del mercado, por ejemplo: la producción de trigo subsidiado en un país, beneficia indirectamente al consumidor de otro, debido a que su precio es menor y permite ser adquirido con mayor facilidad.

Este beneficio en el precio de un producto subsidiado puede generar perjuicios en la competitividad de un mercado global, donde las oportunidades entre oferentes es inequitativa si se enfoca solamente al análisis de la producción como actividad aislada.

Por otro lado, se puede determinar un espacio para buscar alternativas y mejorar el objetivo final que persigue un país con deseos de desarrollo:  mejorar sus ingresos y el nivel de vida de sus habitantes mediante el desarrollo de la eficiencia en el sistema productivo y la eficacia en el sistema de  comercialización, como pilares para mantener la competitividad en un escenario de apertura comercial.   Puede comprobarse según análisis realizados, que del total del costo que tiene un producto alimenticio, la séptima corresponde a costos asociados con la comercialización, y la tercera parte a costos asociados con la producción, lo que nos genera más inquietudes respecto a la mejora competitiva.

¿Cómo lograr mayor competitividad, seguridad alimentaria, equilibrio en la distribución de ingresos por concepto de comercialización agrícola? Ese es uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos en este siglo. Disminuir esa tercera parte del costo de producción y aumentar la productividad está solamente a un paso, que cada vez se encuentra más cerca; sin embargo, la disminución de esa séptima parte de los costos en procesos de comercialización es un reto sumamente complejo, ya que tiene componentes de toda índole.

Como todo proceso de oferta y demanda, el incremento en la oferta causa una disminución en el precio; si a eso se añade la presencia de productores más competitivos, que se benefician por subsidios y tienen incentivos para producir, veremos que el precio de equilibrio se reducirá cada vez más, debido a que existirá una mayor cantidad de producto en el mercado.


Al parecer, el incremento de la productividad no es el único camino que debería utilizarse como enfoque principal de los países en vías de desarrollo; sin embargo cada país y cada productor, deben conocer su estrategia de inserción económica, la cual solamente es un componente de las políticas estatales.    Es conveniente tomar en cuenta que puede existir factibilidad en mejorar una estructura de  comercialización que presente nuevas alternativas, con el propósito de disminuir esa séptima parte de los costos y llegar a ser más competitivos en mercados nacionales e internacionales.

Para desarrollar nuevas alternativas de comercialización en la agricultura, es necesario comprender el conjunto de procesos y actores que intervienen en el sistema de producción, comercio y consumo que se desarrolla en un mercado, analizado con los necesarios conocimientos de mercadeo.  Es preciso desarrollar un sistema de comercialización interna basado en normativas de calidad, distribución y precio que estén homologadas internacionalmente, con la finalidad de poder acceder oportunamente a mercados foráneos con una experiencia de comercialización previamente consolidada en el mercado nacional.

Definimos mercado como el espacio en el cual se concentra y enfrentan por cualquier medio, sistema o proceso las fuerzas de la oferta y la demanda, con el objetivo principal de realizar intercambio de bienes y/o servicios por medios equivalentes de transacción. Este proceso de negociación en un mercado transparente y abierto, ayuda a conocer otras variables en el proceso de comercialización, que sirven como fuente para la toma de decisiones; por ejemplo: el descubrir el valor o precio de un producto, los volúmenes y calidades transadas, la forma de pago, entre otros elementos.

El concepto de comercialización se determina por la importancia que tiene la información como elemento esencial de este proceso, ya que todo lo que se transa, negocia o intercambia se basa en la información. Por esta razón, al mercado lo define la disponibilidad de información, las facilidades de comunicación y los servicios de comercialización complementarios que ayudan a hacer efectiva la transferencia del producto.

Por otra parte, se debe definir a los participantes del proceso de comercialización agrícola. Los oferentes o productores son las personas que poseen un producto o un servicio y que están dispuestos a venderlo. Los demandantes o consumidores son personas que requieren un producto para su consumo final o industrial y están dispuestas a comprarlo. Finalmente, los comerciantes o intermediarios son personas que actúan como compradores y vendedores; su función es la de facilitar la transferencia y el flujo de los productos.

Debemos definir, de la misma forma que lo hicimos con el mercado, al sistema que hace funcionar el intercambio de bienes y servicios: lo que se conoce como mercadeo o proceso de comercialización:   Se trata de un sistema que abarca las etapas de Producción-Comercialización-Consumo de manera interactiva, funcional y permanente; comprende todas las actividades que se deben hacer para tomar decisiones y negociar con conocimiento sólido, en respuesta a las cinco preguntas claves que nacen al analizar este sistema en el mercado: Qué, Cuándo, Dónde, Cómo y Para qué producir un bien, con todo, las funciones, servicios y personas involucradas en la trayectoria que se debe seguir desde el momento en que se seleccionan los insumos hasta cuando se llega al consumidor final.

Características de un Sistema Tradicional de Comercialización

El abastecimiento de productos en un mercado se genera por dos vías: producción interna o importaciones. Los actores principales en este proceso son productores, acopiadores e importadores; se encargan de mantener los vínculos con la demanda, identificando los gustos y preferencias específicas para cada mercado.     En un sistema tradicional de comercialización, el abastecimiento es el inicio del problema, ya que el producto es perdido de vista por parte del segmento de producción, encargando el proceso a otros actores que continúan la cadena hasta llegar al consumidor final. De este modo, el precio, la forma de pago y la seguridad de las transacciones no son demasiado claros, debido a que la interacción entre estos y la información que generan es escasa.

En el proceso de comercialización, tanto oferentes como demandantes se ven perjudicados con la situación antes descrita; los primeros, por desconocer si el precio que les están pagando por su producto es justo. No saben si cuando su producción este lista para la venta podrán comercializarla y, si la llegan a vender, qué certeza tendrán de poder cobrarla.    Un productor que se enfrenta a esta clase de situaciones no tiene estimulo para mejorar su sistema de producción, disminuyendo la competitividad y la calidad de los productos.   Además, la producción de perecederos se complica aun más desde el momento en que un productor cosecha, porque cada momento que pasa lo hace menos competitivo y le resta capacidad de negociación.

Por otro lado, el comerciante que a la vez figura como demandante ante el productor agropecuario y como oferente ante el mercado final, se ve atrapado en la disyuntiva de que cada vez cuenta con menos capacidad de decisión ante la búsqueda de proveedores que están desanimados. Desconocen el precio que deberían pagarles, porque nunca han tenido un sistema de sondeo y la alta variación de éstos los obliga a comprar producto para no desabastecer a sus clientes y perder el negocio. El costo de mantener este inventario y el riesgo de almacenar perecederos hacen del comerciante un individuo que soporta un alto riesgo y, por consiguiente, que pretende obtener altas ganancias.

Por otra parte, el consumidor final comprueba que el precio de los productos que adquiere están sobrevalorados si se comparan con el precio inicial al cual se pueden obtener, pero no tiene la capacidad de buscar a cada productor de cada producto y comprarlo individualmente y se ve afectado por el precio; eso provoca que disminuya el consumo y se distorsione todo el sistema de producción-comercialización-consumo.

Años atrás, se implantó el sistema de comercialización concentrado en centrales mayoristas, donde todos los oferentes ubicaban los productos y los demandantes adquirían este producto, solucionando parcialmente los problemas de comercialización; sin embargo, los problemas por falsos fletes, costos de almacenaje, problemas de salubridad, y desconocimiento del precio por carencia de sistemas de información, han motivado que en algunos países se eliminen estas alternativas; queda únicamente inmensas infraestructuras, costosas y sin ningún uso funcional.     En un mercado desorganizado, carente de información y procedimientos que garanticen equidad bajo el concepto de ganar-ganar, el resultado visible son relaciones comerciales deterioradas, disminución de la productividad y conflictos sociales por precio.

En un estudio citado por la revista The Packer en el 2000, se establecieron preguntas a comerciantes de supermercados y agroindustriales acerca de cómo veían ellos para el 2005 los aspectos relacionados con la comercialización de frutas y verduras en Estados Unidos.   Entre las respuestas puede comprobarse lo siguiente:   El 98% de los encuestados afirmaron que más del 50% de las órdenes de compra de frutas y verduras frescas serán tramitadas por intercambio de datos, lo que implica la preparación de sistemas de información en los mercados que identifiquen volumen, calidad, destino y precio.

El 96% de los encuestados afirmaron que el número de mayoristas/proveedores caerá en 20%, debido a la concentración. Solamente los que puedan acceder a la información serán competitivos.  El 45% afirmó que los mercados mayoristas tradicionales desaparecerán de la cadena agroalimentaria de frutas y verduras, debido a que según el 75% de los encuestados el volumen de los mercados mayoristas tradicionales disminuirá a tal punto que sólo atenderá a pequeñas tiendas y restaurantes.

El 80% de los encuestados afirmaron que las ventas en los mercados mayoristas tradicionales serán sustituidas por arreglos entre organizaciones de productores y compradores detallistas e industriales. Estas tendencias en el mercado estadounidense marcan una pauta de una situación que cada día puede confirmarse en otros países del Continente, donde los sistemas de comercialización tradicional cada vez son desplazados por nuevas alternativas, como la que se presenta a continuación.

Nuevas Alternativas de Comercialización

El abastecimiento y distribución de alimentos a las ciudades constituyen un reto cada vez más apremiante, que requiere la integración coordinada de los productores, los transportistas, los proveedores del mercado y los detallistas.    Además, requiere la responsabilidad compartida entre las administraciones municipales, provinciales y nacionales, con las organizaciones de productores, comerciantes, agroindustriales y empresas de servicios de comercialización.

Es necesario desarrollar empresas productoras con capacidad para operar de forma oportuna, flexible y con carácter innovador. La carencia de una estructura que identifique al mercado en factores de tramitación, orientación y asesoría a productores sobre los requerimientos de los consumidores profundiza este problema.    Una red de abastecimiento mayorista ubicada en puntos estratégicos de las ciudades es un factor a tener en cuenta para que estos modelos cuenten con una infraestructura comercial a nivel de campo, que permita acondicionar a los productos perecederos, brindándoles las condiciones adecuadas de conservación, empaque, almacenamiento y transporte.

El enlace entre estos componentes del sistema producción-comercialización-consumo deberá mantener la tendencia de estimular a los productores a tecnificar su actividad, produciendo un cambio en los agricultores tradicionales para que, mediante capacitación, puedan convertirse en agroempresarios. Eso implica la necesidad de nuevos instrumentos gerenciales, de financiamiento y tecnológicos para manejar la producción y comercialización agrícola de siglo que se inicia.   El nuevo agroempresario se une a otros similares para complementarse, desarrollar servicios especializados de comercialización, bajar costos de transacción y convertirse en proveedor de productos y servicios. Tiene la capacidad para adoptar tecnologías que le permitan elevar su eficiencia técnica y económica, y mantenerse en el mercado compitiendo con cantidad, calidad, seguridad, oportunidad y precio.

Mesas de Negociación o Subastas Agrícolas:
Alternativas de Comercialización para el Agro.

Una Mesa de Negociación o subasta agrícola es una organización comercial, legalmente acreditada, que se ubica en un área previamente convenida entre sus miembros. Se encarga del seguimiento del flujo del producto desde la fuente hasta el consumo y de la obtención de las variables de información que resultan de un proceso de comercialización.

La oferta de productos agrícolas se pueden llevar o no al sitio donde va a realizarse la negociación y, en forma pública, éste es clasificado y empacado. Todos los miembros de la Mesa que participan en el proceso presentan de antemano la información de calidad, volumen, lugar de entrega, tiempo de entrega, precio, etc. de las ofertas y demandas.   Esta información es de conocimiento público y se anota en una pizarra a la vista de todos, pudiendo participar cualquier persona que esté inscrita en la subasta o mesa de negociación. Cuando se llegan a plasmar acuerdos o negociaciones de compraventa, se verifica la información presentada, se liquida el negocio y se procede a pagar conforme a la aceptación de las partes.

En una mesa de negociación agrícola, el mercado es especializado; está formado por productores, agroindustriales, comerciantes, exportadores, consumidores, y por cualquier individuo que actúe en esa cadena que tenga interés de realizar actividades comerciales propias de la actividad.   La definición de un lugar y día de reunión sobre el cual todos los interesados estén informados y puedan acudir a realizar sus operaciones, es el punto con el se que inicia el proceso de facilitación de contactos entre oferentes y demandantes para apoyar la realización de negocios entre las partes.   Todas las transacciones y ofertas de compraventa son incorporadas a un registro de información, al cual los socios del mercado pueden acudir periódicamente a revisar indicadores de ofertas, demandas, índices de precios, formas de pago, lugares de entrega, etc.

La seguridad de que una negociación sea clara y confiable se asienta en la identificación de los socios que comercian con productos registrados sobre la base de normas de calidad estandarizadas en tipo y categorías, o con muestras representativas de los productos.   Todo negocio es avalado por un contrato que certifica el acuerdo entre las partes y que asegura a compradores y vendedores los términos de compromisos y deberes que cada uno adquiere al celebrarse el contrato.   Los mismos socios de la subasta o Mesa son quienes negocian, designan una directiva llamada la “administración”, y buscan las personas idóneas para que sean representantes de una Cámara Arbitral.

Las mesas de negociación presentan ventajas significativas, tales como la de contar con mecanismos de información que puedan ayudar al desarrollo de inteligencia de mercados para la toma de decisiones, lo cual permite a los agroempresarios tener mayor certeza de sus decisiones, transparentar el mercado para descubrir precios y reducir márgenes de comercialización.

 El hecho de acortar la cadena comercial y crear una oferta continua, suficiente, diversa y con calidad para los consumidores, fomenta que éstos puedan adquirir un mejor producto a precios razonables.  Ese incremento en el consumo repercute directamente en la demanda y en la motivación del agroempresario por mejorar sus sistemas de producción, valor agregado y poscosecha, dinamizando así la economía agrícola.   El fomento a la agrupación de los productores para comercializar en común les permite mejorar su poder de negociación tanto con los compradores de sus productos como con los vendedores de insumos. Una agrupación de productores organizada puede obtener múltiples beneficios en descuentos por volúmenes de compras de insumos, maquinaria, materia prima, etc.

La identificación de grupos de productores organizados por parte de instituciones estatales hace que el vínculo de alianzas públicas y privadas entre los sectores pueda verse beneficiados por transferencia de tecnología, implementación de sistemas de financiamiento, vigilancia del déficit o superávit de producción y promoción de las exportaciones.

En un sistema de comercialización tradicional, el número de conflictos creados alrededor de las variables de negociación distorsionan un ambiente de claridad y transparencia en las relaciones comerciales entre oferentes y demandantes, pues no se puede apelar a ninguna controversia que exista en el proceso.  Uno de los beneficios que aumenta la seguridad en las relaciones comerciales parte del principio de que el negocio se realiza sobre bases conocidas por todos los miembros y, en el supuesto caso de que exista controversia, se pueda acudir a una cámara de arbitraje y solución de diferencias.

Una vez hecha la negociación bajo contrato y que se cuente con la satisfacción de las partes, la mesa de negociación tiene el deber de disponer a que se proceda con la liquidación del valor transaccional y con la del producto comprado; en caso de incumplimiento de cualquiera de las partes se procede a disponer de las garantías previas que se destinaron para esos aspectos.   Este ejercicio continuo de comercialización inicia el proceso de transformación de agricultores y comerciantes informales, que pasan a convertirse en agroempresarios. Los procesos de capacitación en agronegocios y técnicas de manejo y conservación de productos se facilitan, porque ellos son los que aprecian la necesidad de claridad en las actividades diarias que realizan.

 El desarrollo de un sistema de comercialización estable, eficiente, que provea de información, asegura que se proteja al mercado interno debido a la estabilidad del proceso. La identificación clara de oportunidades y requerimientos de comercialización bajo parámetros estandarizados internacionalmente, permite que se pueda optar por la ampliación hacia mercados externos como una estrategia expansiva de incursión y no de defensa.

Ésta es una alternativa de comercialización que podría utilizarse en diferentes circunstancias y para distintos productos; su aplicación requiere del apoyo de organizaciones estatales, públicas y privadas. La comercialización puede mejorar si todas las personas que conforman el sistema tienen conciencia de la importancia que este proceso adquiere en el desarrollo competitivo y sostenible de un país.

Tomado de la revista InterCambio

Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA)
Luis Lizarazu M. – Especialista en Comercialización Agrícola
Santiago Vélez L. – Consultor de la Oficina IICA en Costa Rica

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Edición y publicación: Beatriz Lupera - Coordinadora

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